Huele a nieve, a frío, a corazón desolado, a mente en blanco y miro por la ventana; los cuellos de los abrigos subidos hasta las orejas, la cabeza sin eje que la sostenga, las manos escarbando los fondos de los bolsillos y tú ¿dónde estás tú?
Un año más, un año menos. Doce meses dibujados en las hojas de una agenda que rebosa tinta; “La que he llorado, la que me ha salvado”
Huele a tristeza, tal vez la despedida de un trozo de vida que se va, que con suerte, regresará en el recuerdo, en los días que nos hicieron felices. Pensar en los días felices… Porque los otros, los que nos hieren, volverán sin avisar, sin pedir permiso, para hacernos la puñeta y recordarnos que también ellos existen y cuentan en el calendario.
Desde Cajón de Sastre, os deseo un 2012 maravilloso, lleno de cosas buenas.
Brindaré por toda la gente buena que he conocido a través de esta ventana.
Besos.
Un año más, un año menos. Doce meses dibujados en las hojas de una agenda que rebosa tinta; “La que he llorado, la que me ha salvado”
Huele a tristeza, tal vez la despedida de un trozo de vida que se va, que con suerte, regresará en el recuerdo, en los días que nos hicieron felices. Pensar en los días felices… Porque los otros, los que nos hieren, volverán sin avisar, sin pedir permiso, para hacernos la puñeta y recordarnos que también ellos existen y cuentan en el calendario.
Desde Cajón de Sastre, os deseo un 2012 maravilloso, lleno de cosas buenas.
Brindaré por toda la gente buena que he conocido a través de esta ventana.
Besos.
