Supongo que el diálogo con la muerte debería sonar como el diálogo que mantendrías con un amigo. La muerte está con nosotros desde el mismo día que nacemos y nos conoce bien, sabe de qué pie cojeamos y no oculta su disposición a colarse por alguna de las rendijas que la vida va creando.
Hace unas fechas yo le puse ojitos mimosos y me perdonó, me dejó seguir el camino, me dio una vida extra, como en los juegos, pero sé que la tengo aquí, pegadita a mí, a veces hasta creo verla pegarse de tortas con mi sombra. Cada día hablo con ella, mantenemos unas discusiones que dejarían exhausto al más valiente de los gladiadores y nada... ella en sus trece, sé que me quiere, mira que es posesiva la condenada. Pero yo soy cabezona y sigo tapando ranuras, una tras otra, sin desfallecer.
El placaje es aterrador, por las noches se disfraza haciéndome pasar unas horas envuelta en una capa de polvo; dice que es para que me vaya acostumbrando, que luego protestaré, me conoce demasiado y es una forma de cubrirse las espaldas. Al final, como siempre, saldrá ganando la guerra, pero se la va a tener que trabajar y más ahora que tengo una nueva razón para luchar.
Hace unas fechas yo le puse ojitos mimosos y me perdonó, me dejó seguir el camino, me dio una vida extra, como en los juegos, pero sé que la tengo aquí, pegadita a mí, a veces hasta creo verla pegarse de tortas con mi sombra. Cada día hablo con ella, mantenemos unas discusiones que dejarían exhausto al más valiente de los gladiadores y nada... ella en sus trece, sé que me quiere, mira que es posesiva la condenada. Pero yo soy cabezona y sigo tapando ranuras, una tras otra, sin desfallecer.
El placaje es aterrador, por las noches se disfraza haciéndome pasar unas horas envuelta en una capa de polvo; dice que es para que me vaya acostumbrando, que luego protestaré, me conoce demasiado y es una forma de cubrirse las espaldas. Al final, como siempre, saldrá ganando la guerra, pero se la va a tener que trabajar y más ahora que tengo una nueva razón para luchar.
12 comentarios:
un monólogo reflexivo y aleccionador, ella , la otra compañera de ruta, nos mecera en sus brazos , ella sabe esperar
besitos y feliz semana
Será mejor familiarizarnos con la severa dama porque nacemos con fecha de caducidad y nadie se escapa.
Un saludo.
Sos genial Yo no la pienso no la huelo no me acuerdo bien de ella, La vivi de cerca hace miles de años y no la recuerdo
Besos mil
No temas amiga, aparca la parca y levanta la vista y mira al frente y alto y con optismo, sé positiva, y no mires atrás, verás como vences.
Un abrazo muy fuerte.
Pónselo muy difícil.
Yo voy a intentar hacer lo mismo.
Besos.
La Dama del Alba, la llaman. Me ha llegado al alma tu texto. Hablas de algo que a todos atañe. No hay ser humano que escape a sus celadas. Tema literario donde los haya. Pero yo atiendo más a lo personal que hay ahí, en tus letras, leo entre líneas y deduzco muchas cosas, aunque me quedo con la incógnita final.
Un abrazo apretao y chillao, y mil besicos, bonica.
Y yo me quedo con la esperanza, con la tuya, con la mía, con la de otros muchos.
Y te abrazo ¡claro!
Blogger está malito. Te había dicho que de Tánatos lo que más me gusta es su santa madre.
Y que es macho. El muerte.
Y que si te tomas un copazo conmigo, que estoy triste.
A ver si ahora cuela.
Besos más.
Arantza, es inevitable que ella no este siempre al lado mio, es mi amiga y espera y espero ese dia en que al fin tome su mano hacia un mundo mejor. Que buen post amiga. Te dejo un beso, cuidate.
Está claro que saldrá ganando, pero mientras tanto habrá que ponérselo difícil ¿no? ;)))
besitos
Está con nosotros,la respetamos porque el milagro es la vida,pero cuando de alguna manera hemos sentido su aliento entendemos que la vida es un día a la vez... Como comenta nuestra Elisa reflexivo y aleccionador, es nuestra pertinaz sombra.
Un beso.
Bello, profundo y real ..!
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