lunes 25 de mayo de 2009

A jornada completa

Luis acariciaba el cuerpo de María mientras ésta, distraída, contemplaba el último capítulo de “House”
El hombre esperó pacientemente al intermedio para comentar:
.-Ya no sé ni los minutos que llevo acariciándote y tú no quitas la vista del televisor.
.-Chico, que cosas tienes…¿no puedes esperar?
.-María, éste matrimonio es un barco a la deriva porque tú hace tiempo que lo abandonaste…
.-No me agobies. Déjame ver tranquila la serie. Yo no te molesto cuando ves el fútbol.
Luis se levantó y se fue a la cama. Cuando María se acostó, él llevaba una hora dormido.
A la mañana siguiente Luis se fue a trabajar. No volvería hasta la noche.
Mientras tanto su mujer, acudiría al piso donde cada día, trabajaba como “Embajadora del Sexo”

8 comentarios:

Arantza G. dijo...

Hace unos días me contaron la historia de María; desde hace cinco años trabaja en el oficio más antíguo del mundo. Lo curioso es que lo hace en horas de oficina, en un piso alquilado por varias amas de casa que como ella se sacan un sueldito para ir tirando....

Anabel Botella dijo...

Vaya, qué trabajo más curioso, pero mientras sea consentido, a mí me da igual lo que haga con su vida. No soy quien para jugar a nadie.
Veo que también te desenvuelves en los relatos.
Saludos desde La ventana de los sueños.

América dijo...

jajajaja...Admito que me sorprendistes,pero eso pasa aunque cueste creerlo muy bueno.

Ego dijo...

Jajajaja!
Si en lugar de 'House' hubiera sido 'Los Serrano', no habría perdón posible.
Un guiño precioso a la vida

TORO SALVAJE dijo...

La vida no deja de sorprender.
Embajadora del sexo.
En fin...

Besos.

roxana dijo...

CUANDO NO VA NO VA. CUANDO SE TERMINA...FINALIZA.
EL AMOR NO ESTA.
EL SEXO??? EMBAJADORA DE QUE??? DE SEXO! SERIA BUENISIMO SER EMBAJADORA DE LA COMUNICACIÓN, EL CUIADADO , EL AMOR! bESITO

J. M. Rosario dijo...

Hay sorpresas en la vida y en los cuentos, Arantza! Hay sorpresas, y se ha visto!
Esto me recuerda la realidad de mujeres que dicen amar a su esposo, y para complacerlo el día de su cumpleaños, van y contratan su cuerpo para el amor. Terminan comprándole un buen regalo!

Abrazos!

Rosa Cáceres dijo...

¿Pero es una historia basada en la realidad? Yo creía al principio que era la cosa de la rutina, pero el final ha sido sorpresivo y apabullante. Claro, la mujer no era partidaria de segir con el trabajo en casa, que hay que desconectar, qué demonios...jajaja